
La seguridad
de un Estado requiere ciertas condiciones que le otorguen un adecuado grado de
fortaleza y de potencialidad y un mínimo de debilidades y vulnerabilidades,
aspectos fundamentales de su poder nacional, el cual, a su vez, constituye el
resguardo y apoyo indispensable para mantener su independencia y soberanía
nacional y su integridad territorial. La realidad geográfica incluye en forma
directa, intensa y persistente, sobre las condiciones de mayor o menor
seguridad de un Estado, al gravitar sobre sus potencialidades, sus fortalezas y
sus vulnerabilidades, sean ellas apreciadas en forma absoluta o en relación y
comparación con otros Estados y demás actores.
Esa
gravitación se produce principalmente por medio de la disponibilidad de
recursos humanos y naturales, la situación geográfica relativa, respecto a
otros Estados y centros de poder, áreas de inestabilidad mundial o regional, o
áreas críticas de control de vías de comunicación; en general, por la mayor o
menor sinergia entre la población, el territorio y los recursos, factores
importantísimos del poder nacional de un Estado.
La seguridad
nacional de un Estado comprende tres grandes ámbitos desde los cuales pueden
provenir peligros: el externo o de sus relaciones internacionales: el interno y
el natural.
Aunque
cualquiera de estos tres tipos de peligros pueden producir graves daños a la
población y al territorio, sólo los dos primeros pueden afectar a su soberanía,
ya que, a diferencia de los peligros naturales, ellos pueden implicar
conflictos internacionales o inter nos que podrían provocar situaciones de
crisis y de guerras internacionales o conmociones internas.
El papel de la
geopolítica en los estudios o apreciaciones políticas y político estratégicas
es el de contribuir a guiar esos estudios y aportarles antecedentes geográficos
y conocimientos científicos teóricos, por medio de los principios geopolíticos
universales y de las leyes geopolíticas, todos los cuales permiten explicar los
fenómenos políticos desde una visión integral, y orientar al Estadista y al
Estratega sobre la valorización de los principales aspectos que debe analizar,
entre los cuales están: los objetivos nacionales, permanentes y actuales del
propio Estado y de otros Estados: los factores de potencialidad del propio
Estado y de otros Estados o actores internacionales; las debilidades y
vulnerabilidades propias y de otros Estados; las oportunidades de colaboración
internacional y los desafíos que ellas implican; los antagonismos existentes y
sus causas; las hipotéticas amenazas que pueden surgir de esos antagonismos o
de otros factores, tales como los intereses, y objetivos contrapuestos o los
desequilibrios de poder; como asímismo las
causas de posibles e hipotéticos conflictos internacionales, muchos de los
cuales se originan por motivos geográficos y geopolíticos, como, por ejemplo;
límites internacionales mal definidos, o no reconocidos, fronteras de tensión,
endaves étnicos o territoriales, migraciones masivas ilegales, luchas por
controlar áreas de especial valor económico militar, especialmente, por
recursos vitales escasos, choques entre culturas o etnias diferentes,
reivindicaciones territoriales geohistóricas, revanchísmos, separatísmos,etc.
La Geopolítica
busca interpretar el significado, el efecto y la influencia política de los
factores y fenómenos geográficos, en relación fundamentalmente con el
Desarrollo y la Seguridad Nacional, como también, dentro de ésta, con la
Defensa Nacional. Asimismo, estudia las múltiples y recíprocas influencias
entre cada uno de los factores geográficos y entre éstos y los fenómenos o
aspectos políticos; y los efectos o alcances de las acciones políticas sobre
las condiciones geográficas, tanto físicas como geohumanas, con el propósito de
prever los futuros escenarios geográficos políticos y deducir sus proyecciones
e influencias a largo plazo.
Para realizar
estas prospecciones utiliza los principios y leyes geopolíticos, que pueden
indicarle las tendencias más probables que podrían presentarse en el futuro.
“En síntesis,
la Geopolítica, como ciencia y arte del Estadista, contribuye a explicar y a
orientar la Política Internacional y a través de ella, a buscar el logro de los
objetivos Nacionales, permanentes y actuales que, a su vez, signifiquen
aumentar las condiciones de Seguridad Nacional de un Estado, como asímismo y en
armonía con ella, de su Desarrollo Nacional de un Estado, bases fundamentales
de su existencia y de su función primordial de promover el bien común.” Julio Von
Chrismar Escuti. Santiago, 10
de septiembre de 2001.